Johan Cruyff, el alma de la naranja mecánica

En pocas ocasiones ser un jugador distinto ha trascendido tanto al fútbol como en el caso de Johan Cruyff. Su aportación como elemento diferenciador, jugando un fútbol calificado por muchos como “de otra época” hace a Cruyff y al Ajax de su despertar, a las órdenes de Michels, elementos innovadores y de modernización del fútbol. Un jugador que practicaba un fútbol de nuestros días y del que pudo disfrutar el Camp Nou.

El Ajax, equipo de vida y escuela

tumblr_m30keoy35X1qfxktpo1_1280En 1957, las categorías inferiores del Ajax de Ámsterdam, modesto club de la capital de los Países Bajos, consiguió “fichar” a un desgarbado muchacho de 10 años, vecino de la ciudad, para aprender a jugar al fútbol en el club de la ciudad. Ese jugador, larguirucho y rápido, que llevaba el balón pegado a su pie, convenció, en tan solo 7 años, en 1964, Johan Cruyff, el joven que vivía por y para un balón, debutaba contra el Groningen, en un frío 15 de noviembre.

Su juego, fluido y elegante, comenzó a tomar forma durante la siguiente temporada en el club de Ámsterdam. Sin duda, su forma de jugar bebió del estilo que Rinus Michels pondría en lo más alto al Ajax, el llamado fútbol total, en el que la libertad de movimientos y las constantes ayudas permitían al equipo avasallar a los rivales y llevarlos al límite, consiguiendo un nivel ofensivo sin parangón en la época.

Jugando como delantero centro, Cruyff aprovechaba el sistema de juego para retrasar su posición (el conocido falso 9 utilizado después por el FC Barcelona de Pep y Messi y con anterioridad, por la Hungría de Puskas) o caer a banda, dificultando su marcaje y aportándole libertad para sobreponerse a las defensas y buscar la asistencia o el gol. Jugador rápido y con mucha visión. Jugaba como un delantero regidor, teniendo siempre en mente el juego colectivo y recurriendo a su habilidad como punto de partida y recurso para el objetivo colectivo.

En sus primeras diez temporadas en el Ajax de Ámsterdam, “el flaco” consiguió 3 Champions League, 1 Supercopa de Europa y 1 Copa Intercontinental, además de 6 campeonatos Eredivisie (llegó a ganar otros tres con posterioridad a su estancia en Barcelona) y 4 Copas KNVB (llegando a ganar otras dos con posterioridad). Una época gloriosa para el club y para un conjunto de jugadores únicos que consiguieron junto a Cruyff llevar al Ajax a lo más alto del panorama nacional e internacional.

La llegada de un ídolo a Can Barça

o_f_c_barcelona_johan_cruyff-3785334“El flaco” llegó a Barcelona tras un tremendo malestar del jugador provocado por la directiva ajacied, que negoció su marcha al Real Madrid a espaldas del propio futbolista. Cruyff, al conocer esto, se marchó del club… pero al máximo rival, el FC Barcelona, dando una muestra más de rebeldía (de las muchas en su carrera).

En Barcelona, fue recibido como un auténtico héroe y en un momento de fragilidad institucional y deportiva. Debutando en octubre del 73 ante el Granada CF, Cruyff anotó dos goles y ayudó al equipo a reencontrarse con la victoria (en ese momento, el conjunto blaugrana era penúltimo en la clasificación). No se quedó ahí la revolución de “el Tulipán de Oro”, pues el equipo azulgrana consiguió no perder en ninguno de los restantes encuentros de ese mismo torneo liguero (73/74) y consiguiendo, al final de la temporada, el título de Liga, algo impensable antes de su llegada.

El Mundial de 1974, punto de inflexión en su carrera

Soccer - HollandEn 1974, Cruyff viajó con la selección orange a Alemania para disputar el Mundial y ser una de las más sonadas favoritas a conseguir el trofeo de campeón. Junto con hombres como Neskeens, Resenbrink, Rep o Suurbier, los Países Bajos de Cruyff y Rinus Michels se perfilaba como la gran favorita, tras los resultados cosechados durante toda la fase previa y en las eliminatorias, goleando en todas las ocasiones a sus rivales.

En la final, el equipo local, Alemania Federal, se enfrentaba al combinado de Países Bajos por el ansiado trofeo. Un gol de Neskeens, de penalti sobre Cruyff, en la primera jugada del encuentro a favor del equipo orange, anticipaba lo que muchos creían, pero el empate y posterior adelantamiento de los germanos, con goles de Breitner (también de penalti) y de Müller, tras un conocido giro de cintura, sentenciaron a la “naranja mecánica” y condenaron a un conjunto excepcional a un dramático segundo puesto.

Vuelta a Barcelona y comienzo de las inestabilidades

Aun siendo un grandísimo jugador y teniendo la batuta del equipo en las dos siguientes temporadas, Johan Cruyff no logró hacer al Barcelona campeón de ningún título en las siguientes campañas. Sus problemas con el entrenador (Weisweiler) tras unas declaraciones desafortunadas del míster (afirmaba que Cruyff no jugaba bien fuera del Camp Nou), le hicieron dar un aviso al club y declarando su intención de dejar el Barcelona en el periodo de traspasos venidero. Tras la solución del problema (por la dimisión de Weisweiler) y la llegada de Laureano Ruiz (padre del estilo formativo del FC Barcelona) al primer equipo, Cruyff decidió seguir en el equipo.

VLUU L200  / Samsung L200En la siguiente temporada, en la 77/78, y tras ganar únicamente la Copa del Rey, Cruyff comenzó a distanciarse de una directiva que empezaba a sentir los pocos trofeos ganados tras la inversión realizada por el jugador holandés. Esta situación molestó profundamente al futbolista, que en el siguiente periodo de traspasos, resolvió marcharse a los EEUU. Durante su etapa blaugrana, Johan Cruyff consiguió dos trofeos, una Copa del Rey y una Liga y marcó un total de 59 goles en sus 173 partidos jugados. Un ídolo que superó con su imagen y juego, todos los títulos posibles.

Estancia en EEUU y vuelta a España

Tras negociar sin buen fin con el NY Cosmos (equipo en el que jugaron futbolistas como Pelé o Beckenbauer), Johan Cruyff firmó en 1979 por Los Angeles Aztecs. Muy superior a todos los rivales, Cruyff consiguió jugar con los Aztecs en dos temporadas 54 partidos, en los que convirtió un total de 26 goles. En esas dos temporadas, fue declarado, no solo miembro del equipo All Star de la NASL, sino Mejor Jugador de la Liga. Tras firmar por los Washington Diplomats, Cruyff jugaría otros 32 partidos, marcando 12 goles más para su cuenta particular.

El jugador de Ámsterdam llegaría de nuevo a España, pero esta vez a mitad de temporada y al Levante UD, en el que consiguió jugar 10 partidos, tras los que volvería a formar parte de la disciplina de los Washington Diplomats. Tras tres años en el Soccer, el jugador holandés volvería a su casa, la Eredivisie.

El regreso a casa… y a la del enemigo

Johan Cruyff volvió al Ajax con 34 años y para volver a ganar títulos en Holanda. Consiguiendo en sus tres años con el Ajax más títulos y prestigio, el jugador sufrió un mal último año, tras caer deprimido por la muerte de un compañero y amigo en el Ajax. Tras nuevos problemas con la dirección del Ajax, el jugador no renovó y salió en busca de una nueva etapa en el club rival de la ciudad: el Feyenoord. En el equipo rival y en su último año como futbolista profesional, Cruyff consiguió Liga y Copa, además de ser nombrado mejor jugador de la Eredivisie, a los 38 años de edad.

Unos números y una carrera de record

Durante toda su vida como futbolista, Hendrik Johannes Cruyff consiguió, no solo dotar de títulos y honores a sus diversos equipos, sino cambiar el fútbol desde el campo de juego. Si como entrenador, Cruyff significó una evolución en el sistema, como futbolista ejemplarizó la intervención en el equipo de todas las piezas de juego. Sus números, tan radiantes como su capacidad para el desborde, son prueba de ello:

En toda su carrera, Johan Cruyff completó un total de 661 partidos jugados, con 365 goles convertidos, en un total de seis equipos distintos (Ajax, Barcelona, Aztecs, Diplomats, Levante y Feyenoord).

Con la Selección Nacional, “El flaco” participó en un total de 124 partidos internacionales (de 1966 a 1977) y convirtiendo para su equipo un total de 40 goles.

Además, a sus números, no se puede evitar añadir la consecución de 3 Balones de Oro (1971, 1973 y 1974), además del Trofeo al Mejor Jugador del Mundial 1974, a pesar de perder la final; y 2 distinciones como Máximo goleador de la Eredivisie, en 1967 (33 goles) y en 1972 (25 goles).

Un jugador diferente, con agallas contra los rivales y con la capacidad de sobreponerse a las adversidades. Hecho a sí mismo y heredero de lo que más tarde, dejó en herencia a otros que quisieron seguir la tan conocida “escuela Cruyff”. Un mito en vida, que merece la pena disfrutar.

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