Luis XIV y la mala suerte

La Copa de Europa tiene eso que trasciende de lo futbolístico, que tumba proyectos en apariencia muy bonitos y que exige esa “experiencia Champions” que curte a los jugadores. El Paris Saint-Germain, como nuevo rico de Europa, ha sufrido lo indecible para rozar la Champions de verdad, pero su trágica y perenne mala suerte le condena a un status de “pupas” continental del que será difícil liberarse, y que anoche le volvió a condenar. El PSG salió a escalar el Everest en chancletas, pero a la hora de la verdad ni lo intentó.

Las bajas y el ritmo bajo condenaron al PSG

La pasividad de la que adoleció el conjunto parisino sorprendió no tanto como planteamiento inicial, si no porque se mantuvo durante casi todo el encuentro. El 4-3-3 con el que formó Blanc, acusando claramente las bajas, mostraba a las claras la debilidad del costado derecho. A la fragilidad defensiva de Van der Wiel se le sumó la falta de adecuación al puesto del espigado Adrien Rabiot en el interior y Yohan Cabaye cerrando, y las carencias defensivas de Pastore siguiendo a Alba. Ahí el Barça olió la sangre y comenzó a generar triángulos con Neymar, que aceleró inteligentemente la circulación y Messi, que comenzó a aparecer por el centro a la espalda de Cabaye. Los blaugranas se asentaron en campo contrario, con un ataque posicional algo lento que el Paris aceptó de buena gana, confiando en su capacidad de transición. Pero cuando tocó salir en velocidad, los locales no encontraron un lanzador en condiciones y las contras no tenían lucidez, más que cuando Matuidi avanzaba por pura fortaleza de martillo pilón.

Además, la presión adelantada del Barcelona ahogó los intentos de circulación, con un Busquets en alza, propiciando robos arriba y ataques vertiginosos como el que diera lugar al primer gol. A partir de ahí, otro mazazo, otra mirada de tuerto. Thiago Silva se caía y con él el Parc des Princes. El equipo que había protagonizado la gesta más épica de esta Champions parecía tirar la toalla con 160 minutos de eliminatoria por delante. La entrada de David Luiz provocó ese chute anímico que sólo generan Sergio Ramos y dos más, pero con el paso de los minutos el PSG se supo mental y técnicamente inferior. El Barcelona, sin llegar al nivel de juego de la primera parte en Sevilla, dominó el partido y controló el tempo. A pesar de que el ritmo seguía siendo lento, el 0-1 era oro y el balón era eternamente blaugrana, basándose en la riqueza posicional.

Con el marcador a favor el Barça retrocedió unos metros y ganó espacios para correr

Desde ese momento la línea a seguir para Luis Enrique era clara. Aunque arriesgado, cedió algo la posesión y retrasó algo las líneas. El PSG estaba psíquicamente moribundo, pero el resultado aún era tentador. La endeblez defensiva se multiplicó y aparecieron los espacios. La MSN reía. Messi comenzó a aparecer por dentro, asociándose con todos, y a Suárez le tocó caer a banda. Y ahí se acabó todo. Apareció Luis XIV, Rey “Sol” de los franceses, monarca absoluto, absolutamente tiránico. No se compadeció ni de la mala suerte endémica ni del tullido David Luiz. “L’État c’est moi!” (el Estado soy yo), gritó el Uruguayo, se lanzó ante una maraña de piernas y sobrevivió. Recordó a Ronaldo, Nazario, pero sobre todo recordó a Luis Suárez, por fin ante su primer gran noche europea.

A partir de ahí, Xavi y el fútbol control se asentaron, y a pesar de que los cambios amarrateguis de Luis Enrique no surtieron efecto, los de Blanc llevaban ya tiemponoqueados. Ni si quiera el recurrente arrebato de “esto lo gano yo” de Luiz saltándose líneas consiguió desfibrilarles, y el 1-3 pareció un espejismo que no convencía a nadie. El encuentro murió con esa plastez espesa que lo caracterizó por completo, que interesó al Paris antes del 0-1 y al Barcelona después, pero que ninguno se esforzó por cambiar. El Barcelona de Luis Enrique tiene, con todo el mérito, más de pie y medio en semifinales. Al PSG y a su mala suerte parece que les tocará esperar.

Anuncios

Una respuesta a “Luis XIV y la mala suerte

  1. Pingback: Rosas y espinas en los caminos de Barça y Juve hacia la final | GARRINCHA MAGAZINE·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s