Los sueños solo mueren si muere el soñador

Acabar de terminar el partido de vuelta de esta inolvidable eliminatoria de Champions que ha enfrentado a dos colosos del viejo continente: el FC Barcelona y el FC Bayern München. El Allianz Arena ovaciona a sus jugadores, mientras éstos dan una vuelta olímpica al campo agradecidos y demostrando su unión. Al mismo tiempo, los del Barça celebran su pase a la final del próximo 6 de junio en Berlín. Entonces, algo no cuadra: ¿Qué celebran en Múnich? Pues, básicamente, a pesar de la derrota, los alemanes reconocen el esfuerzo, la valentía y el buen trabajo competitivo de su equipo frente al conjunto más poderoso de la actualidad. El Bayern ha sido muy digno en su forma de perder, y su afición le aplaude y le muestra su apoyo incondicional. La falsa teoría de que en el fútbol solo importa el resultado ha tocado fondo. Pep Guardiola, más allá de ganar cinco títulos en dos años, ha sabido abrir fronteras a la cultura futbolística alemana y enriquecerla. Hasta el punto de que su trabajo haya sido reconocido por muchos sin la necesidad imperiosa de ganar en el país de la competitividad por excelencia.

Los jugadores del Bayern agradecen el reconocimiento de su afición.

Los jugadores del Bayern agradecen el reconocimiento de su afición.

Después de ganarlo todo con Jupp Heynckes, los dirigentes del club bávaro querían seguir creciendo. Para desarrollar su idea necesitaban a un hombre irracional, apasionado del juego, amante de la belleza y con gran dote de liderazgo. Pep Guardiola aceptó el reto con ganas y soñó con un imposible: entregar a un grupo de mineros conocimientos e instrumentos para tocar música clásica. En la tierra del pragmatismo intentó imponer el arte, una tarea titánica que necesita de una personalidad arrolladora y un enorme poder de convicción. Mismas cualidades que demostró Luis Aragonés para cambiar la furia española y transformarla en La Roja. Pero Pep contaba con un impedimento añadido: Alemania y sus equipos ya habían ganado y gobernado en Europa con su poderío físico, contragolpe y juego directo. En cambio, España no había levantado trofeos con su furia. Por lo que, la idea de Guardiola se antojaba difícil de implantar. Sin embargo, soñar es gratis. La ilusión debe acompañar las metas de nuestras vidas. Y la suya está clara, y no exenta de motivación.

Pep Guardiola llegó a Múnich con el sueño y la ilusión de transformar el pragmatismo bávaro en arte.

Pep Guardiola llegó a Múnich con el sueño y la ilusión de transformar el pragmatismo bávaro en arte.

Desde su llegada a Múnich creyó en la posibilidad de, sin obviar la naturaleza alemana y las cualidades innatas de los jugadores puestos a su disposición, buscar la perfección con el Bayern. Convertirlo en un equipo capaz de dominar los partidos por completo a través de la posesión, dando confianza al talento de la plantilla. Claro que con ello da opciones al rival para ser cínico y hacerle daño al contragolpe, algo que todos los equipos de la Bundesliga desarrollan de maravilla y que también poseen los grandes de la Champions. Puesto que, siempre será más fácil atacar al rival cuando está desordenado y hay espacios, que cuando está ordenado y se necesitan crear los mismos. Aunque, los grandes no entienden del miedo a la derrota; solo de la valentía y el convencimiento para ir de frente a por la victoria. No vimos nunca a Michael Jordan asustado cuando se jugaba una canasta ganadora o a Roger Federer cuando tiene que ir a la red o tirar de revés. Los grandes no se limitan solo a ganar, ellos buscan hacer historia. Compiten para ser recordados.

Luis Enrique ha construido en el Barça una bestia intratable cuando nadie confiaba en él.

Luis Enrique ha construido en el Barça una bestia intratable cuando nadie confiaba en él.

Igual dentro de un año le vemos levantar la tercera Copa de Europa de su carrera como entrenador, con un Bayern afinado en la música clásica. Porque los sueños solo mueren cuando muere el soñador. Y no se puede creer en los imposibles. Y si no, que se lo digan a Luis Enrique, que cogió el timón del barco culé en verano con la intención de añadir recursos a un club con una esencia muy definida y protegida. Y, cuando hace unos meses muchos lo daban por acabado en Anoeta, probablemente él estaba soñando con que sus rotaciones, su búsqueda de la competitividad, devolviendo el esfuerzo y el hambre al plantel, su idea de traspasar el poder del centro del campo a su tridente ofensivo, y su intención de construir un castillo con Lionel Messi como rey, al que añadir múltiples complementos, recogiera sus frutos con el tiempo y su equipo volará a ritmo de Rock and Roll hacia el triplete. Ahí está, como el gran triunfador del momento. Ahora sí le reconocen su trabajo.

Andrea Pirlo  y la Juventus soñaron juntos y, contra todo pronóstico, estarán en Berlín.

Andrea Pirlo y la Juventus soñaron juntos y, contra todo pronóstico, estarán en Berlín.

Otro ejemplo de que no existen los imposibles es el que ha demostrado la Juventus, y más concretamente Andrea Pirlo, frente al Real Madrid Campeón de Europa. El fino y veterano reggista corrió más que nadie en Turín y fue capaz de ser el eje sobre el que se sostuvo su equipo en el Santiago Bernabéu (de donde salió ovacionado) para llegar a Berlín. Los italianos jugaron con personalidad, esfuerzo, fueron muy competitivos, y soñaron como pocos con la victoria. Su técnico, Massimiliano Allegri –el que vino a sustituir a Antonio Conte, que se marchó por la falta de llegada al club de estrellas-, los convenció. Finalmente, lograron el hito: eliminar al todopoderoso Madrid de Carlo Ancelotti -quien un año antes soñó con ganar La Décima y su fe fue premiada-, con un gol de un chico (Morata) que abandonó el club de Concha Espina para volar alto y no poner límites a sus sueños. Quería triunfar en la élite y lo ha conseguido. Ha metido a la Vecchia Signora en una nueva final de la Copa de Europa. Porque los sueños se cumplen, y todos estos personajes soñaron alguna vez con alcanzar los suyos.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s